La fotografía es tan solo un fragmento de un todo que ahí sucede, y me valgo de ella porque considero que la lente no es sólo la prolongación del ojo, es un elemento que burla la conciencia y la mirada acostumbrada de una vida cotidiana, no con el ánimo de mostrar su verdad, sino ese misterio inquietante que habla de su propia gestación desatando sensaciones y cuestionamiento frente a la transformación.
La materia como una realidad que al encontrarse en transformación continua, nunca puede ser completada.